lunes, 21 de marzo de 2011

Impotencia

Tarde linda para disfrutar un lindo partido de fútbol, así era el clima que azotaba a la ciudad de Buenos Aires y es por eso que uno decide ir a ver un encuentro futbolístico. Y que más que ir a ver un partido como el de Vélez San Lorenzo, ya que desde hace muchos años siempre se escuchaba que el estadio del Fortín era el más seguro y a su vez que nunca iba a pasar nada. Aún si se va a diez años atras familias enteras concurrían a ver este clásico moderno ya que nada sucedería. Pero, hoy, no se puede asegurar que es lo que ocurrirá porque una nueva muerte vuelve a manchar a fútbol argentino. Porque cuando todo tenía que ser una fiesta tanto dentro como fuera de la cancha de Vélez, lo único que hubo fue tragedia e impotencia.
Uno se pregunta una y mil veces ¿por qué? y las respuestas no aparecen, sólo lo que se reluce es desazon e intranquilidad, ya que uno de chico iba a la cancha en familia tranquilo y hasta decía a que hora retornaría a su hogar. En la actualidad cuando se va a un estadio de fútbol no sabe si volverá, porque todo cambio.
Es por todo esto que lo que hoy se vivió en el Amalfitani es una vergüenza, porque ya no se puede ir a ver un espectaculo deportivo tranquilo y en paz. Uno luego de lo vivido queda algo shockeado, debido a que no se puede entender que por vestir otros colores exista tanto odio, no se comprende como familias enteras eran agredidas cuando de chica sin miedo alguno iba a la cancha. Además uno no entra en si al momento de entender como algunos señores son dueños de la vida de otros.
Así no pierden sólo los dos equipos de primera. si no que caen todos ya que se mancha el fútbol en toda su inmensidad desde la A hasta la D. Todo lo sucedido genera una gran impotencia.


Daniela Cardo

domingo, 20 de marzo de 2011

Sin Solución

Esta tarde, en el partido entre Velez Sarfield y San Lorenzo que se disputaba en Liniers, se produjeron incidentes entre las parcialidades y de éstas con la policía. Como saldo, resultó 10 personas heridas, al menos 4 policías con lesiones y una nueva muerte, todo esto producto de la violencia que existe en los estadios. Ramón Aramayo, de 36 años simpatizante de San Lorenzo, quien habría sido golpeado brutalmente por la policía murió luego de un paro cardíaco y su cuerpo fue hallado en la calle Barragán al 200 en el barrio porteño de Liniers. Fue a ver un partido. No volverá a su casa.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Opinión: ¿Austeridad o abundancia? Esa es la cuestión

Seguramente, al iniciarse el campeonato por el mes de julio del año pasado, nadie imaginaría este presente del Deportivo Morón. Porque los refuerzos que llegaron al Gallo permitían que su gente se ilusione con ser protagonista del certamen y obtener el tan ansiado ascenso. La nueva dirigencia no escatimó en gastos y se trajeron, a priore, los mejores jugadores. Las primeras cinco fechas del campeonato fueron todos empates para el conjunto que por aquel entonces dirigía Alejandro Méndez. Dos victoria en fila ante Comunicaciones e Italiano parecían ubicar al Gallito en donde la lógica lo mandaba teniendo en cuenta el material de refuerzos que habían arribado para vestir la albirroja. Camiseta difícil si las hay, ya que en los últimos años, jugador que aparecía por el oeste con chapa de crack o goleador, terminaba en la intrascendencia.
Pero cuando promediaba la primera rueda, apareció el mismo fantasma de los años anteriores: algunas victorias fuera de casa pero de local el equipo no lograba sumar de a tres. Y la gente se iba mufando del Francisco Urbano porque no mostraba cartel de candidato. Y poco a poco, empezó a perder terreno, la punta estaba cada vez más lejos y, para colmo Alejandro Méndez dejó su cargo. Llegó Oscar Blanco para intentar acomodar un poco las cosas. Y a pesar de que se les rescindió el contrato a Cristian Campozano y Lucas Sparapani y se trajeron cuatro refuerzos, nada cambió. Porque hoy Morón está a 23 puntos del puntero, y si bien no perdió con Cachín Blanco como local (3 victorias y 3 empates), tampoco ganó como visitante (1 empate y 5 derrotas). A 14 fechas del final, Oscar Blanco continúa buscando el equipo que, al menos, le posibilite obtener una plaza en el reducido en busca de la promoción.

martes, 22 de febrero de 2011

Así se juega un clásico

Argentino de Merlo y Midland se veían una vez más la cara. El momento futbolístico de la Academia es (y era) mucho mejor que el de su clásico rival, porque antes del encuentro los dirigidos por Horacio Fabregat se encontraban a once puntos del puntero Liniers y se ubicaban en la quinta posición. Mientras, que los de Libertad se encontraban (y actualmente perduran) anteúltimos a treinta y dos puntos de la cima.
Pero los clásicos como se dice hay que jugarlos y así fue como se disputó. Un equipo funebrero que no dejó desde un primer momento agrandar a su rival y le jugó de igual a igual. Logró adelantarse el marcador pero  luego terminaría perdiéndose en la cancha y así fue como apareció la supremacía de Argentino de Merlo, que no desesperó y siempre busco llegar con claridad al arco defendido por Juan Gómez.